8 de abril de 2017

Semana Santa 2017


Los horarios de Semana Santa
Jueves Santo:
  • Paredes: Misa de la Cena del Señor a las 5 de la tarde.
  • Vilar: Misa de la Cena del Señor a las 5,30 de la tarde.
  • Balneario: Misa de la Cena del Señor a las 8 de la tarde. A las 10 de la noche tendremos la Hora Santa con Jesucristo Sacramentado en el altar de la reserva.
Viernes Santo
  • Paredes: Meditación del Vía Crucis a las 10 de la mañana.
  • Vilar: Rezo de los Misterios Dolorosos del Santo Rosario a las 11´15 de la mañana.
  • Balneario: Celebración de la Pasión del Señor a las 8 de la tarde. A las 9´30 de la noche procesión del Santo Entierro.

Vigilia Pascual: el Sábado a las 10 de la noche en la iglesia de Nuestra Señora de Lourdes de Mondariz-Balneario.

Domingo de Resurrección:
  • Paredes: Misa de Pascua a las 10 de la mañana.
  • Vilar: Misa de la Pascua a las 11´15 de la mañana.
  • Balneario: Misa de la Pascua a las 12´30 del mediodía.

CONFESIONES: Media hora antes de las celebraciones, y el Viernes Santo una hora antes

Los que quieran recibir la bendición pascual de los hogares y familia pueden avisar al párroco.

2 de marzo de 2017

Cuaresma, tiempo de gracia y de conversión




Hemos comenzado la Cuaresma, tiempo de gracia y de conversión, por tanto tiempo de alegría. El Papa Francisco nos ha hablado muchas veces del sacramento de la Penitencia. A continuación recogemos un texto suyo que vale la pena leer con detenimiento y meditarlo:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
A través de los sacramentos de iniciación cristiana, el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, el hombre recibe la vida nueva en Cristo. Ahora, todos lo sabemos, llevamos esta vida "en vasijas de barro" (2Co 4, 7), estamos aún sometidos a la tentación, al sufrimiento, a la muerte y, a causa del pecado, podemos incluso perder la nueva vida. Por ello el Señor Jesús quiso que la Iglesia continúe su obra de salvación también hacia los propios miembros, en especial con el sacramento de la Reconciliación y la Unción de los enfermos, que se pueden unir con el nombre de "sacramentos de curación". El sacramento de la Reconciliación es un sacramento de curación. Cuando yo voy a confesarme es para sanarme, curar mi alma, sanar el corazón y algo que hice y no funciona bien. La imagen bíblica que mejor los expresa, en su vínculo profundo, es el episodio del perdón y de la curación del paralítico, donde el Señor Jesús se revela al mismo tiempo médico de las almas y los cuerpos (cf. Mc 2, 1-12; Mt 9, 1-8; Lc 5, 17-26).

El sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación brota directamente del misterio pascual. En efecto, la misma tarde de la Pascua el Señor se aparece a los discípulos, encerrados en el cenáculo, y, tras dirigirles el saludo "Paz a vosotros", sopló sobre ellos y dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados" (Jn 20, 21-23). Este pasaje nos descubre la dinámica más profunda contenida en este sacramento. Ante todo, el hecho de que el perdón de nuestros pecados no es algo que podamos darnos nosotros mismos. Yo no puedo decir: me perdono los pecados. El perdón se pide, se pide a otro, y en la Confesión pedimos el perdón a Jesús. El perdón no es fruto de nuestros esfuerzos, sino que es un regalo, es un don del Espíritu Santo, que nos llena de la purificación de misericordia y de gracia que brota incesantemente del corazón abierto de par en par de Cristo crucificado y resucitado. En segundo lugar, nos recuerda que sólo si nos dejamos reconciliar en el Señor Jesús con el Padre y con los hermanos podemos estar verdaderamente en la paz. Y esto lo hemos sentido todos en el corazón cuando vamos a confesarnos, con un peso en el alma, un poco de tristeza; y cuando recibimos el perdón de Jesús estamos en paz, con esa paz del alma tan bella que sólo Jesús puede dar, sólo Él.
A lo largo del tiempo, la celebración de este sacramento pasó de una forma pública –porque al inicio se hacía públicamente– a la forma personal, a la forma reservada de la Confesión. Sin embargo, esto no debe hacer perder la fuente eclesial, que constituye el contexto vital. En efecto, es la comunidad cristiana el lugar donde se hace presente el Espíritu, quien renueva los corazones en el amor de Dios y hace de todos los hermanos una cosa sola, en Cristo Jesús. He aquí, entonces, por qué no basta pedir perdón al Señor en la propia mente y en el propio corazón, sino que es necesario confesar humilde y confiadamente los propios pecados al ministro de la Iglesia. En la celebración de este sacramento, el sacerdote no representa sólo a Dios, sino a toda la comunidad, que se reconoce en la fragilidad de cada uno de sus miembros, que escucha conmovida su arrepentimiento, que se reconcilia con Él, que le alienta y le acompaña en el camino de conversión y de maduración humana y cristiana. Uno puede decir: yo me confieso sólo con Dios. Sí, tú puedes decir a Dios "perdóname", y decir tus pecados, pero nuestros pecados son también contra los hermanos, contra la Iglesia. Por ello es necesario pedir perdón a la Iglesia, a los hermanos, en la persona del sacerdote. "Pero padre, yo me avergüenzo...". Incluso la vergüenza es buena, es salud tener un poco de vergüenza, porque avergonzarse es saludable. Cuando una persona no tiene vergüenza, en mi país decimos que es un "sinvergüenza". Pero incluso la vergüenza hace bien, porque nos hace humildes, y el sacerdote recibe con amor y con ternura esta confesión, y en nombre de Dios perdona. También desde el punto de vista humano, para desahogarse, es bueno hablar con el hermano y decir al sacerdote estas cosas, que tanto pesan a mi corazón. Y uno siente que se desahoga ante Dios, con la Iglesia, con el hermano. No tener miedo de la Confesión. Uno, cuando está en la fila para confesarse, siente todas estas cosas, incluso la vergüenza, pero después, cuando termina la Confesión sale libre, grande, hermoso, perdonado, blanco, feliz. ¡Esto es lo hermoso de la Confesión! Quisiera preguntaros –pero no lo digáis en voz alta, que cada uno responda en su corazón–: ¿cuándo fue la última vez que te confesaste? Cada uno piense en ello... ¿Son dos días, dos semanas, dos años, veinte años, cuarenta años? Cada uno haga cuentas, pero cada uno se pregunte: ¿cuándo fue la última vez que me confesé? Y si pasó mucho tiempo, no perder un día más, ve, que el sacerdote será bueno. Jesús está allí, y Jesús es más bueno que los sacerdotes, Jesús te recibe, te recibe con mucho amor. Sé valiente y ve a la Confesión.
Queridos amigos, celebrar el sacramento de la Reconciliación significa ser envueltos en un abrazo caluroso: es el abrazo de la infinita misericordia del Padre. Recordemos la hermosa, hermosa parábola del hijo que se marchó de su casa con el dinero de la herencia; gastó todo el dinero, y luego, cuando ya no tenía nada, decidió volver a casa, no como hijo, sino como siervo. Tenía tanta culpa y tanta vergüenza en su corazón. La sorpresa fue que cuando comenzó a hablar, a pedir perdón, el padre no le dejó hablar, le abrazó, le besó e hizo fiesta. Pero yo os digo: cada vez que nos confesamos, Dios nos abraza, Dios hace fiesta. Sigamos adelante por este camino. Que Dios os bendiga.



30 de enero de 2017

Virgen de Lourdes, orgullo de nuestro pueblo.



El 3 de febrero fiesta de San Blas, se celebrará la Santa Misa en la capilla de San Pedro de Mondariz-Balneario a las 9, 10, 11 y 12. Ese día también en San Cipriano de Paredes se celebrará la Santa Misa en honor de San Blas a las 12.

El día 3 a la tarde comienza a las 19 h. la novena en honor de la Virgen de Lourdes, patrona de la parroquia de Mondariz-Balneario, ese día tendremos Exposición del Santísimo y el Rezo del Rosario. Los otros días la novena será después de la Santa Misa, que se celebra a las 7 de la tarde, precedida con el rezo del Santo Rosario.

El día 11, festividad de la Virgen de Lourdes, se celebrará la Santa Misa a las 12 de la mañana por los enfermos, asistirán muchos miembros de la hospitalidad de Lourdes y de la Pastoral de la Salud de nuestra diócesis de Tui-Vigo. A las 7 de la tarde tendremos la Misa Solemne en honor de la Virgen de Lourdes, orgullo de nuestro pueblo, con la participación de la Coral de Ponteareas (a la que agradecemos su presencia). Estáis todos invitados a esta celebración. Sería buenísimo que trajerais a los niños e invitéis a los jóvenes de vuestras familias porque, como enseña el Papa Francisco, estas celebraciones de piedad popular son un elemento importantísimo para la transmisión de la fe. A los niños se les quedará gratamente grabada en su memoria esa participación con los abuelos o padres en esta celebración:

La educación en la fe sabe adaptarse a cada hijo, porque los recursos aprendidos o las recetas a veces no funcionan. Los niños necesitan símbolos, gestos, narraciones. Los adolescentes suelen entrar en crisis con la autoridad y con las normas, por lo cual conviene estimular sus propias experiencias de fe y ofrecerles testimonios luminosos que se impongan por su sola belleza. Los padres que quieren acompañar la fe de sus hijos están atentos a sus cambios, porque saben que la experiencia espiritual no se impone sino que se propone a su libertad. Es fundamental que los hijos vean de una manera concreta que para sus padres la oración es realmente importante. Por eso los momentos de oración en familia y las expresiones de la piedad popular pueden tener mayor fuerza evangelizadora que todas las catequesis y que todos los discursos. Quiero expresar especialmente mi gratitud a todas las madres que oran incesantemente, como lo hacía Santa Mónica, por los hijos que se han alejado de Cristo (AL 288).

14 de enero de 2017

Feliz Año 2017



Feliz año del primer centenario de las apariciones de la Virgen en Fátima. Fátima y Lourdes son como dos polos de atracción en el occidente europeo al que se suma Medjugorge por el este. ¡Cuántos frutos de conversión y santidad gracias a la acción misericordiosa de la Virgen María en estos santuarios marianos!

El sábado 28 a las 13 h celebraremos en Paredes a San Antonio Abad, santo que vivió en Egipto, país en el que hoy los cristianos llevan una vida dura de persecuciones.

El miércoles 25 empezamos la novena a San Blas en la capilla de San Pedro (Mondariz-Balneario). La Santa Misa será a las 6 de la tarde seguida de la novena, excepto el domingo 29 que se celebrará la Misa en la iglesia parroquial, ese día a las 6 tendremos en la capilla el rezo del rosario y la novena. El 3 de febrero fiesta de San Blas, se celebrará la Santa Misa en la capilla de San Pedro a las 9, 10, 11 y 12. Ese día también en Paredes se celebrará la Santa Misa en honor de San Blas a las 12.

18 de diciembre de 2016

Navidad. Viviendo la caridad.



Acabamos el año litúrgico y con este mes también se termina el año civil. Es una ocasión para hacer balance y para dar gracias a Dios.

Al examinar el año vemos cosas que no han ido bien y otras que sí, es una ocasión para hacer propósitos de mejora.

El día 8 es la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, es una fiesta grande, no dejemos de participar en la Santa Misa adorando a Dios por las maravillas que hizo en su Humilde Sierva.

Decíamos que el final del año también puede ser un buen momento para dar gracias. En especial queremos agradecer a todos los que ayudáis de un modo u otro a la Iglesia: Los que hacéis oración, las que limpiáis los templos abnegadamente, los que preparáis las cosas para la celebración de la Santa Misa, los que leéis o acompañáis con la música y cantos la Divina Liturgia, los que ayudáis económicamente a las parroquias y a las diversas acciones apostólicas y caritativas de la Iglesia…

El Papa Francisco en la carta apostólica Misericordia et Misera nos invita a buscar una conversión pastoral para atraer más personas a Jesús. Sería bueno que nos preguntáramos cómo hacer llegar el anuncio del Evangelio a más gente (se pueden dar ideas).

El día 25 celebramos la Navidad, el Nacimiento de Jesucristo. Pienso que podríamos ponernos varios propósitos para celebrarla bien:

  • 1. Leer cinco minutos la Palabra de Dios todos los días del Adviento.
  • 2. Vivir la conversión interior acercándose al sacramento de la Penitencia (siempre el sacerdote está disponible antes de la Eucaristía).
  • 3. Participando en la Santa Misa los domingos, como un auténtico encuentro con Jesucristo presente en la Eucaristía, y con la Iglesia que se reúne en torno al altar. En la Eucaristía se renueva la Navidad, porque Cristo baja a nosotros al altar, por eso, ¿es posible la Navidad sin Eucaristía?.
  • 4. Viviendo la caridad. Sin caridad no hay Navidad. Por eso el día de Navidad la colecta la dedicaremos a los cristianos perseguidos. También es bueno que cada uno viva el amor y el desprendimiento de distintos modos según sus circunstancias y las de su entorno.

El sábado día 17, a las 17.30 hay retiro en Mondariz-Balneario para mujeres.